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CON AMOR EVELYN LÓPEZ





martes, 23 de noviembre de 2010

3 PaRtE De LA DULCE ROSCELYN

Solo es mi opinión.

Rosa iba adentrándose al paisaje, llegó la noche y la luz de la luna llena iluminaba su misterioso rostro... y de pronto, su silueta se había topado con una laguna y se adentro, y como arte de maravillas desapareció. Abrió los ojos y ya estaba en un lugar magníficamente oscuro, con nieve de un color anormal -era celeste- y arboles muy frondosos, de colores rarisimos para una persona como nosotros, pero ella no era nada común,el caso es que ya había visto esos colores, rosas, naranjas, parecía un verdadero arcoiris de plantas y arbustos. 
 Toco con la mano en una casa cercana y se la empapó de algo viscoso, era nada más ni nada menos que Aginw (un dulce oscuro, muy conocido por los habitantes de ese pueblecito, era una fusión de chocolate y cajeta-La pueden hacer en casa sabe muy rica-), se abrió esa enorme puerta de madera que parecía en realidad una barra de chocolate, se adentró...no volvió a salir.
Mientras tanto en casa, su madre le había dicho a Roscelyn que su hermana se había ido de viaje a visitar a unos parientes lejanos. Lo cual dejaba a Ros algo dudosa, a su madre no le gustaba que su hermana fuera sola a algún lugar y más viajar sola para ver a unos parientes que nunca los había conocido, la verdad le daba un sentimiento muy anómalo. Pero bueno, ya no tenía quién la molestara, mandara y pegara...
-Ya era hora que se largara- dijo Ros en voz bajita, después de comer.
- ¿Que dijiste?
Ros se quedó atónita con esa voz y le tembló las piernas, tomaba en cuenta que no era la voz de su madre, ni de nadie que conociera, menos que estuviera en casa, en ese preciso momento, dejo los trastes en el lavadero, esperando que Rosa los lavará como siempre, le dio un gran beso a su madre, limpió la mesa y corrió como un relámpago a su cuarto, cerró la puerta y tiró a su cama y por alguna razón del miedo... lloró.
Llegó el otro día, y se despertó, tenía un gran dolor de cabeza, estaba mareada, quería vomitar, se paró, parecía borracha, a penas llegó al lavadero, se lavó la cara, con agua muy helada se miró al espejo, y tenía un enorme grano rojo justamente en la punta de la nariz...


Continuara la 3° parte, es que no tengo mucha inspiración.

1 comentario:

Anónimo dijo...

ayyy mi vida