Music

Recuerden que existe LOS DERECHOS DE AUTOR

.

Si me
quieres ver muy, muy feliz, solo lo que tienes que
hacer es comentar...
Gracias!!


NO COPIES, NO COPIES... SON MIS PENSAMIENTOS Y SOLO PUEDES DELEITARTE CON ELLOS...

CON AMOR EVELYN LÓPEZ





miércoles, 2 de enero de 2013

Los lentes mágicos

Los lentes mágicos
H
abía una vez, un par de gafas color plata oscuro con letras de marca Puma en tono naranja, cuadrados, con una mica muy gruesa y un estuche rojizo con bordados blancos, estaba en la óptica esperando salir... ser libre para cumplir su sueño de corregir la vista de algún miope.
Un día de enero una jovencita de 20 años de edad, se quejó con sus padres que sus lentes estaban muy rayados, tanto que no podía ver muy bien, entonces ellos fueron a la óptica para ver un par de anteojos, y su madre de la nena eligió esos lentes mágicos, aunque después de comprarlos y de llevarlos a casa, no tuvieron un agrado favorable, tenían un don especial.
 

Los anteojos tenían un guardián, un gnomo que venía de la tierra de la margarita, el duende procuraba que estos lindos lentes no se maltrataran, no se perdieran o que los robaran, pero tenía un costo si los lentes llegaban a casa y al enanito le gustaba alguna cosa de la nueva dueña, este objeto se desvanecía durante una semana.

Pasaron meses y pasaron desapercibidos los vidrios hasta que un compañero de la chica notó que eran nuevos, y los elogió, después ayudaron a aprobar exámenes, a ver las maravillas de la naturaleza, a reír, a observar chicos guapos y no tan agraciados, a ver injusticias, y duras verdades, a observar el color del viento, la danza de las manos en un piano, a admirar las joyas, a saborear la vida solo con una mirada.


Pero el chaparrito no perdía tiempo mientras pasaba todo esto, la dueña extravío su garrafón que apareció después de siete días en la lavadora, sus peluches... uno por uno que se hallaron en el baño, en el ropero, jardín, banqueta de la casa, colgado en la lámpara de la sala, también perdió un lapicero rosa, un libro, un guante rojo que se encontró metidos en una bolsa verde, y un par de zapatos los cuales aparecieron en la teja del segundo piso. Todo perdido y encontrado durante una semana.

Y por fin llegaron las vacaciones y la familia salió de viaje, un recorrido por el tiempo, tras tres días de paseos, viento, dulces, observar muchas flores multicolores y mucha carretera, en una noche la chica llegó al hotel con su familia ya agotados de subir tantas colinas, con frío y mucho cansancio, se acostó y a la mañana siguiente los lentes desaparecieron.




Buscaron y buscaron como Sherlock Holmes los anteojos pero no hallaron pista de nada, no quedo más que colocarse el repuesto, es decir, lentes de contacto, y ya solucionado por un momento la situación la familia salió a un parque eco turístico, donde la pequeña adulta pasó veredas para llegar a hermosas cascadas, cuando llego a la catarata mayor checó la figura de un duendecillo corriendo con sus lentes, ella trato de seguirlo pero al dar el primer paso su falda se atoro en los arbustos y el enanito salió matándose de la risa.

Ella se trató de relajar un poco, respiro hondo y observo la belleza del agua color turquesa, estaba tan tranquila, y se dio la vuelta y tropezó con un chico alto, blanco, de lentes oscuros, cabello corto café, llevaba una gorra gris, playera blanca, con shorts rojos... ella no lo vio bien solo se disculpó con él y siguió su camino, pero después de varios pasitos, le dio un reojo y el muchacho traía una hoja de trébol en la espalda, nuestra mujercita se acercó; con mucho cuidado le quito la plantita sin que él lo sintiera, pero antes de que se la quedara se giró el joven, se presentaron en un idioma no natal para nuestra artista, el inglés, si ya sé que están pensando, y sí el chico era extranjero y solo hablaba bien dos idiomas Ingles y Danés su lengua natal. Entonces comenzó la plática común para saber de donde es una persona, su edad, si estudia, idiomas, intereses, que lo trajo hasta aquí y cuando ya paso media hora, llegó la hermana de nuestra protagonista y tuvieron que seguir su camino.




Tras pasar dos días sin rastro del chico y ni en gnomo, la familia de la nenita fueron a una pista de hielo, hicieron fila, se pusieron los patines pero los de la chiquilla tenían unos tréboles dibujados, entonces corrió hacía la tienda que le dio los zapatos y encontró tréboles que guiaban a la pista, donde estaba patinando como loco el gnomo con los lentes mágicos, el duendecillo al ver a la chica se escapó dejando un rastro de tréboles de tres hojas.

La joven siguió el rastro sin embargo llegando casi al final observo que había dos caminos entrecruzados de tréboles que llevaban a la camioneta del padre de la nena, y para la sorpresa en el carro estaba sus lentes, los cogió y alzó la mirada y por el otro camino de hojas venía el chico extranjero con rosas blancas, él se asomó a ella, ella lo miraba borroso, él la besó.... Y ella ya nunca más necesito lentes para observar el amor.



FIN