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jueves, 3 de enero de 2013

Lenin, La princesa Jaguar y los ojos verdes


Lenin, La princesa Jaguar y los ojos verdes
H
abía una vez, bueno no una vez, de hecho muchas veces conocí a este tipo, nuestro protagonista no era humano, más bien parecía... pero tenía 8 vidas, la mera verdad es que el chico era un hechicero, no se asusten no era malvado, era más bien bueno, alto y apuesto, como un árbol; lo comparo con esto porque era así de fuerte, así de alto, y así de viejo aunque no lo parecía porque recordemos que era un ser mágico.


La magia se apoderaba del él en todas sus venas y arterias, nunca tenía tiempo para vivir la vida, siempre se la pasaba de reunión en reunión, en convivios magníficos y escuela, en trucos y hechizos, así se pasó la vida, 266 años para ser exactos, lo más triste de todo es que nunca de los nunca se llegó a enamorar por culpa de sus ojos verdes, con estos era muy guapo e inteligente sin embargo pasaba desapercibido por su forma de vestir,  el motivo de ese color de esos ojos, era cuando Lenin nació, sus padres lo llevaron de paseo al bosque inmenso, donde por un momento lo extraviaron y un Jaguar gigante lo descubrió, con un gruñido el animal hipnotizó al nene, provocando que el color natural de su pequeña mirada cambiara como el agua cambia de matiz por las algas.


Sus padres, los príncipes de la hechicería corrieron hacia el grujido feroz, encontraron al chiquito Lenin abrazando la trompa de aquel carnívoro animal, de pronto el Jaguar los observo fijamente y salieron destellos blancos y rayos dorados del animal dando como resultado una bella y hermosa mujer... La Diosa Jaguar, temida por todos los hechiceros por los conjuros sagrados que regalaba acabando con la vida de sus destinatarios. Ella sonrió a los príncipes mágicos, abrazó al bebe Lenin y lo lanzó a los brazos de su madre, pronunciando un hechizo malvado:
-Su hijo ha sido el elegido por estrellas y mares, crecerá, será inteligente y sano, pero nunca nadie se enamorará de él hasta que vea el alma de sus ojos obsequiada por el bosque. 


Después desapareció la malvada, cayendo una llovizna fuerte en su ausencia, los padres regresaron al castillo, consultaron a Reyes, poderosos hechiceros, pero se murieron en el intento de zafar a su pequeño hijo del maldito hechizo. Pasaron demasiados años hasta que lo conocí, yo solo tenía 199 años, recuerdo que fui de excursión con mi escuela y él apareció de la nada, estaba cerca de un lago turquesa ahí sentado en un tronco, y a mí me llamo la atención su capucha gris, entonces en medio de todo el paisaje frondoso me acerque a él....
-Hola, que linda es la vista- y él no me contesto, después de unos segundos se paró y se dispersó su figura entre la vegetación. Supuse que era mejor regresar con mis compañeros y amigas, esa fue la primera vez que lo vi.  Cuando yo tenía 233 años me levante muy temprano y recorrí todo el bosque, como de costumbre hasta que me lo tope en una explanada en medio del bosque, me convertí en una leona blanca, y me asome a verlo, se ubicaba arrodillado llorando, fui hacía él y lo empuje con mi hocico, se asustó...

-¿De dónde saliste? Que tonto eres un animal como me vas a responder, capaz y oigas bueno he pasado toda mi vida con un maldito hechizo, que me dio esta mirada, unos ojos sin corazón, he perdido todo, padres, amigos y propiedades por mi terco deseo de conocer y amar a alguien, pero nadie, nadie se fija en mí. Entonces le jale el gorro que siempre llevaba y observe sus ojos verdes, él observo mis ojos esperanza, y en ese contacto ocular apareció un jaguar gruñendo, comprendí que Lenin era el hechicero para mí, pensé en convertirme en mi verdadera figura, sin embargo se oyó a lo cerca muy cerquita un disparo, eran cazadores mis antiguos enemigos, gruñí como un león con furia, jale a Lenin subiéndolo en mi lecho, así me dirigí a la alta montaña, alejándome de los acechadores  pero localizamos un grupo de esos en la colina, y cuando sentí que nunca más iba a ver a mi familia, ni a tocar esos lindos labios que Lenin poseía, Lenin lanzó un hechizo convirtiendo a los malos en piedra caliza... y así logramos escapar, ahora lo llevaba a mi guarida, a mi casa, admito que en ese momento lo amé.



Fue como un ángel, me salvó mi vida, aunque no sabía mi secreto, él abrazó mi melena, dándome un beso en la frente, y yo me tuve que detener, el me preguntó porque me paré enfrente de ese gran castillo con muchas manchas de jaguar, tenía miedo, lo quería ocultar pero no podía, yo rugí muy despacio transformándome en mi verdadera persona, una princesa de 233 años, creo lo sorprendió mi belleza, hasta abrió la boca como un tonto, yo solo le sonreí...  lo deje sin espacio personal y le dije...
-Ahí vivo, esa es mi mansión, quiero que conozcas a alguien- le agarre la mano y él pasando varios pasillos se detuvo.
-Eres una chica, muy hermosa- Lenin se sonrojo
-Gracias... soy como el alma del bosque, mira - abrí la puerta de enfrente y entramos a una sala de estar, donde miramos un hermoso jaguar rodeando la estancia- Te presentó a mi madre- el Jaguar se convirtió en una mujer adulta muy preciosa, que cuando miró a Lenin, se enojó que lo convirtió en estatua de hielo.
-Hija que haces con un hechicero
- Mama, él es Lenin, madre
- Yo hechice a ese estúpido niño, reconozco esos ojos verdes donde sea, él no es para ti, pequeña- Salieron lágrimas de mis ojos, y solo mis labios dijeron... YO LO AMO. Luces de diferentes colores recorrieron la habitación cantando el hechizo pronunciado, después de mi madre se retiró de su empleo, Lenin recupero el amor en sus lindos ojos azules, Yo me sinceré con él y hasta ahora vivimos muy felices, claro que hubo problemas... ya que se enteró que era La princesa Jaguar.



FIN