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CON AMOR EVELYN LÓPEZ





jueves, 4 de julio de 2013

Mi Guardián Part IV

Mi Guardián Parte 4


Él le tenía mucha paciencia, decía que siempre se comportaba así, y como ya llevaban mucho tiempo conociéndose, a veces se lograba escapar de las garras guardianas y me daba un beso en la mejilla, besaba mi mano, decía es un honor esperarte si iba a limpiar mi falda por la soda, helado o lodo que me cayera encima, me regalaba pulseras, dijes, globos, peluches, anillos, nunca flores o algo comestible, nunca nada sencillo. Una noche cuando me iba a dejar a la habitación del hotel, ya pasando tres días, me atreví a preguntarle mis angustias:
- ¿Por qué nunca me regalas flores?


- Porque son algo común, y tú no eres nada común- dijo atrevidamente, me dejó sin palabras pero recapitule.
- Es que, no necesito cosas tan caras, tan brillantes, tan lujosas, con algo simple soy feliz.
- Que tratas de decir- su rostro risueño se esfumó, Guardián se acercaba cada vez a la escena.
- Lo que trato de decir, es....
- Dilo, solo sácalo, morena- dijo el can, con una voz gruesa.


- Yo soy feliz, solo teniendo la certeza que me amas, no me importa tus bienes, no me interesa tu dinero, oro o plata que tengas, tu herencia no toma relevancia, lo único que deseo es que me tengas el mismo amor que yo poseo para ti- En ese segundo entendí que no todo lo que brilla es oro, no todo dinero hace a una persona rica, yo era rica de amor, brillaba mi corazón de alegría por tener una familia que me quería, lo absoluto era mío, no luche por él, el amor, no demostré que ese sentimiento me hace fuerte, no tuve valentía y todo lo dejé por algo que en este instante era absurdo.


Una luz ilumino todo el lugar, tape mis ojos con mi brazo, el perro desapareció y al muchacho encantador le salieron unas enormes alas blancas, la luz disminuyo y el vestía un traje blanco con corbata azul eléctrico, me observo fijamente, tocó suavemente mi mejilla.


- Por fin salió el sol en tus sueños, necesitabas recordar lo que tienes, tuviste tiempos de abundancia pero el adinerado requiere cada vez más dinero sin saber por qué, ahora tienes que aprender a valorar lo que en realidad tiene valor- recitó intensamente cada palabra, se inclinó y me besó. Entonces se dio la vuelta, dio un par de pasos y menciono:
- Nos encontraremos en la tierra, en un par de años, un amor inmenso... era como el mar- desapareciendo su sonrisa en una nube luminosa, el brillo segó mi vista, al despertar aparecí enfrente de mi escuela, regresé a ese día en el que tome el camión para ir a ver a un canino negro.


Dos años después, mi antigua casa nunca se vendió, resulta que gracias a una gran ayuda legal ese embargo era una mentira, termine la preparatoria con honores,  ayude a mi madre en todo, oré todo los días dándole gracias a dios por una familia amorosa, entré a la universidad de la cuidad en la carrera de Medico Veterinario, y lo más importante me fui de intercambio a Canadá, por cierto en ese tiempo pase por desapercibido a los novios. Iba cruzando calles tras calles dirigiéndome a la fraternidad cuando en la próxima avenida estaba sentado un canino negro idéntico a Guardián, excepto porque tiene un collar blanco y una correa de color azul, voy como un rayo hacia el animal me acercó y me mira y ve de reojo la correa, la empuño y el perro comienza a correr, es tan rápido que me lleva arrastrando, me mete a una casa blanca y enorme, raspa la puerta con sus garras y abre su amo.


- ¡Guardián! ¡Vasi!- exclama el joven ayudándome a pararme, estoy toda raspada, estoy sangrando y el perro se desvaneció hasta el fondo de la mansión.
- Por favor tráeme agua y un pañuelo limpio- digo enojada, sin verle la cara solo oigo que va corriendo y regresa inmediato, de mientras me siento en el suelo.
- Disculpa a mi mascota, nunca había sucedido esto- dice desesperadamente, yo agarro el traste con agua y las vendas- Fue con mi hermana Sara al banco, pero creo que se le escapo...- dice afligido, al escuchar esa tontería volteo a verlo... él es mi ángel, en sus ojos hay fuego...
- ¡Mi nombre es Sinan!
- Yo soy Italia


- ¡Vaya! Sinan e Italia, eran como el mar- dijo Guardián.


FIN


Autora: Evelyn López

martes, 2 de julio de 2013

Mi Guardián Parte III

Mi Guardián Parte III

 
Dejamos las llaves, nos dirigimos al restaurante, ¡Mi Dios hay música en vivo! Me alegro y le aprieto el brazo, elegimos una mesa y unos segundos después me invita a bailar. Baila divino, parece profesional, mi corazón quiere salir de su mediastino, aparecen luces de diferentes colores, nuestras almas bailan, hablan en ese instante, toca mi cintura,  acerca mi espalda a su pecho, en ese momento somos el cielo (no solo por el color de las sombrillas). Esto es amor.
- Las persianas del baño se transparentan- dijo sigilosamente.
Lo observo de frente, sonrojándome, tratando de tapar mi vergüenza con las manos, me asegura que no vio absolutamente nada, que en idioma femenino significa lo observó todo.
- Sé que pasa por tiempos de tormenta...- dice lentamente
- Que niegues lo que en algún momento miraste es lo más agridulce que he experimentado- lo interrumpí tratando que reubicara el tema de conversación. El dibuja una risa en su rostro.

- Aunque las dificultades lleguen, caigan como una lluvia en sequía, siempre... siempre estaré junto a ti, aunque no sea visible para tus ojos solo para tu alma.... siempre gana el bien contra el mal-dice con firmeza, yo bajo mi mirada, él toma mi mentón y lo levanta delicadamente
- La vida es como los bailes que te gustan, debes saltar, sonreír, sentir, caer y volver a levantarte tantas veces como sea necesario, debes de ser feliz, no importan lo que digan- dice convencido, nos dirigimos a la mesa, comemos pastel de chocolate, después danzamos hasta que la luna llena deje de brillar.
Nos dirigimos a la habitación, él abre la puerta de mi cuarto, me toma fuertemente de la cintura, entramos, me azota a la pared, y me muero por besar esos labios delgados color jazmín que de repente se mueven...
- Me concedieron el privilegio de venir hacia ti, ya que tú no llegabas, el tiempo fue detenido por mis plegarias, aprovechemos estos días porque cuando salga el sol en tus sueños tendré que regresar al cielo, yo soy un ángel....- dijo sintiendo en cada palabra su aliento sobre mi nuca.
- Yo no llegaba, porque te encontraría aquí- le besé apasionadamente. Nuestros cuerpos se derrumbaron en la cama, sus manos exploraban mi dorso, mi pecho....


- Deberías recordar que me mandaron para cuidarlos- dijo una voz grave, volteamos y era el canino negro, ese perro estaba hablando, me asuste así que empuje a mi ángel lejos de mi regazo.
- Estas hablando- dije asustada
- Déjenme presentarlos, Italia, él es Guardián, mi cuidador personal, mi guardián- dijo sigilosamente
- Así que tú eres un ángel y él es tu guardián parlante- dije sorprendida
- Sí, de ahí sale el dicho Ángel guardián, no crees- se paró y ladró el perro apareciendo una mesa de té con tres sillas, se sentaron a beber té, platicaban en un idioma extraño, y yo seguía aturdida en la cama. Terminaron sus bebidas y el chico pálido se retiró dejando, el can en la mesa.


- Te mantendré bien vigilada morena, hasta que se nos separe los huesos, preciosa- dijo el perruno acomodándose detrás de la puerta, lugar donde se quedó dormido. Yo me alegre y dormí soñado con ese divino ser cuyo nombre no conocía.
Los días siguientes fuimos al cine, Guardián se echó en medio de los dos, se comió todas las palomitas, cada rato pedía refresco sabor mandarina, después fuimos por helado ( ahí descubrí que el adoraba el sabor vainilla), y Guardián nos regañaba por tener siempre las manos agarradas, si nos íbamos a besar el me empujaba o ladraba furioso, tiraba mi helado, soda, o lo que tuviera alcance para molestar, hasta me rompió el bolso, cuando salimos al parque, el perrito solo quería que le lanzáramos el hueso todo el tiempo, si nos abrazábamos el lanzaba su hueso a la cabeza del chico, le tiraba del pantalón, me desviaba la falda, si mi arcángel me dejaba sola, el can solo me decía cuidado con ese tiempo muñeca que se va deprisa, guau!

Él le tenía mucha paciencia, decía que siempre se comportaba así, y como ya llevaban mucho tiempo conociéndose, a veces se lograba escapar de las garras guardianas y me daba un beso en la mejilla, besaba mi mano, decía es un honor esperarte si iba a limpiar mi falda por la soda, helado o lodo que me cayera encima, me regalaba pulseras, dijes, globos, peluches, anillos, nunca flores o algo comestible, nunca nada sencillo. Una noche cuando me iba a dejar a la habitación del hotel, ya pasando tres días, me atreví a preguntarle mis angustias:
 
- ¿Por qué nunca me regalas flores?- dije desesperadamente

Continuará....


PS: Un cordial saludo a mi amiga Lujan con mucho amor, se le quiere demasiado.


Evelyn López.

lunes, 1 de julio de 2013

Mi Guardián Parte II


Mi Guardián Part 2

Fascinada por el bello contraste, camino paso a paso, lento como un jaguar queriendo agarrar a su presa, me arrodillo frente al extraordinario animal, lo acaricio y responde lamiendo mi mano, como si estuviera esperando mi llegada, sonrió, me acabo de encontrar con un viejo amigo fiel.
-¿Te gusta mi perro?- dijo el chaval extraño del camión saliendo detrás del árbol.
- ¿Por qué está aquí?
- ¿Por qué tardaste tanto?- dijo
- Porque no comprendo la injusticia
- Por eso mismo está él aquí.
Se derrumbó una lágrima en el suelo, sonreí mirando al canino durmiendo, el muchacho me aseguró que el animal iba a cuidar mi casa, pero yo tenía que ir con él, no se identificó, solo sonreía mirando fijamente mis ojos, solo Dios sabe porque decidí ir con ese adolescente alto, confiado, pálido, de ojos cafés, cabello azabache, y sonrisa hechizante. Me levante y afirme que iría a donde el dijera, el saco de su pequeño maletín una sombrilla blanca, caminamos juntos un par de kilómetros...
 
 
- Somos como el cielo – dijo mirándome encantadoramente, le miré y... jamás disfrute la compañía de alguien como en ese preciso momento.
 
Encontramos una choza acogedora, era una posada según recuerdo, él ya tenía los cuartos apartados como si supiera que iba suceder todo esto en este preciso momento, me obsequio la habitación más elegante y me dijo que bajara al lobby a las 8 para la cena.
La estancia era hermosa, fantástica, y solo cerré la puerta y mi corazón disparaba balas de amor, se enterraban con un baile en medio de un escritorio y la cama... De pronto me llego la angustia... y me quede dormida en la tina.
 
Me desperté después de un confuso sueño, estaba con mis manos arrugadas por el agua, el reloj de la pared decía 7:30 pm, me deslice sobre el azulejo llegue a la cama, de repente tocaron la puerta, me puse unos tacones azules y abrí. Él estaba del otro lado del pórtico, con un traje negro, corbata azul, camisa igual de clara que su rostro, pantalones y zapatos negros, se miraba tan refinado y guapo...
 
Me mira de los pies a la cabeza. – Creo que esperare afuera
- ¡No! Pasa te vas a congelar allá fuera- abro la entrada y dejo que pase, le digo que se siente en donde guste, que me cambio en el baño y tardo un segundo (en mi idioma es 20 minutos mínimo), cojo el vestido azul de mi mochila, mi estuche de maquillaje, una toalla y entro al baño.
 
Pasan 10 minutos y oigo que él se levanta de la cama y empieza a caminar en la habitación, después de unos minutos salgo y él sonríe, le pido que me ayude con el cierre de mi vestido, él con suspiros lentos cumple mi pedido, le doy las gracias y salimos.
 
Dejamos las llaves, nos dirigimos al restaurante, ¡Mi Dios hay música en vivo! Me alegro y le aprieto el brazo, elegimos una mesa y unos segundos después me invita a bailar. Baila divino, parece profesional, mi corazón quiere salir de su mediastino, aparecen luces de diferentes colores, nuestras almas bailan, hablan en ese instante, toca mi cintura,  acerca mi espalda a su pecho, en ese momento somos el cielo (no solo por el color de las sombrillas). Esto es amor.

 
- Las persianas del baño se transparentan- dijo sigilosamente.
Lo observo de frente, sonrojándome, tratando de tapar mi vergüenza con las manos, me asegura que no vio absolutamente nada, que en idioma femenino significa lo observó todo.
 
Continuará...
 
Evelyn López