Mi Guardián Parte III
Mi Guardián Parte III
Dejamos las llaves, nos dirigimos al restaurante, ¡Mi
Dios hay música en vivo! Me alegro y le aprieto el brazo, elegimos una mesa y
unos segundos después me invita a bailar. Baila divino, parece profesional, mi
corazón quiere salir de su mediastino, aparecen luces de diferentes colores,
nuestras almas bailan, hablan en ese instante, toca mi cintura, acerca mi espalda a su pecho, en ese momento
somos el cielo (no solo por el color de las sombrillas). Esto es amor.
- Las persianas del baño se transparentan- dijo
sigilosamente.
Lo observo de frente, sonrojándome, tratando de tapar mi
vergüenza con las manos, me asegura que no vio absolutamente nada, que en
idioma femenino significa lo observó todo.
- Sé que pasa por tiempos de tormenta...- dice lentamente
- Aunque las dificultades lleguen, caigan como una lluvia
en sequía, siempre... siempre estaré junto a ti, aunque no sea visible para tus
ojos solo para tu alma.... siempre gana el bien contra el mal-dice con firmeza,
yo bajo mi mirada, él toma mi mentón y lo levanta delicadamente
- La vida es
como los bailes que te gustan, debes saltar, sonreír, sentir, caer y volver a
levantarte tantas veces como sea necesario, debes de ser feliz, no importan lo
que digan- dice convencido, nos dirigimos a la mesa, comemos pastel de
chocolate, después danzamos hasta que la luna llena deje de brillar.
Nos dirigimos a la habitación, él abre la puerta de mi
cuarto, me toma fuertemente de la cintura, entramos, me azota a la pared, y me
muero por besar esos labios delgados color jazmín que de repente se mueven...
- Yo no llegaba, porque te encontraría aquí- le besé
apasionadamente. Nuestros cuerpos se derrumbaron en la cama, sus manos
exploraban mi dorso, mi pecho....
- Deberías recordar que me mandaron para cuidarlos- dijo
una voz grave, volteamos y era el canino negro, ese perro estaba hablando, me
asuste así que empuje a mi ángel lejos de mi regazo.
- Estas hablando- dije asustada
- Déjenme presentarlos, Italia, él es Guardián, mi
cuidador personal, mi guardián- dijo sigilosamente
- Así que tú eres un ángel y él es tu guardián parlante-
dije sorprendida
- Sí, de ahí sale el dicho Ángel guardián, no crees- se
paró y ladró el perro apareciendo una mesa de té con tres sillas, se sentaron a
beber té, platicaban en un idioma extraño, y yo seguía aturdida en la cama.
Terminaron sus bebidas y el chico pálido se retiró dejando, el can en la mesa.
- Te mantendré bien vigilada morena, hasta que se nos
separe los huesos, preciosa- dijo el perruno acomodándose detrás de la puerta,
lugar donde se quedó dormido. Yo me alegre y dormí soñado con ese divino ser
cuyo nombre no conocía.
Los días siguientes fuimos al cine, Guardián se echó en
medio de los dos, se comió todas las palomitas, cada rato pedía refresco sabor
mandarina, después fuimos por helado ( ahí descubrí que el adoraba el sabor
vainilla), y Guardián nos regañaba por tener siempre las manos agarradas, si
nos íbamos a besar el me empujaba o ladraba furioso, tiraba mi helado, soda, o
lo que tuviera alcance para molestar, hasta me rompió el bolso, cuando salimos
al parque, el perrito solo quería que le lanzáramos el hueso todo el tiempo, si
nos abrazábamos el lanzaba su hueso a la cabeza del chico, le tiraba del
pantalón, me desviaba la falda, si mi arcángel me dejaba sola, el can solo me
decía cuidado con ese tiempo muñeca que se va deprisa, guau!
Él le tenía mucha paciencia, decía que siempre se
comportaba así, y como ya llevaban mucho tiempo conociéndose, a veces se
lograba escapar de las garras guardianas y me daba un beso en la mejilla,
besaba mi mano, decía es un honor esperarte si iba a limpiar mi falda por la
soda, helado o lodo que me cayera encima, me regalaba pulseras, dijes, globos,
peluches, anillos, nunca flores o algo comestible, nunca nada sencillo. Una
noche cuando me iba a dejar a la habitación del hotel, ya pasando tres días, me
atreví a preguntarle mis angustias:
Continuará....
PS: Un cordial saludo a mi amiga Lujan con mucho amor, se le quiere demasiado.
Evelyn López.
Comentarios
Un abrazo.
Un beso
Besos.
Besos y espero la otra parte que se pone bueno.....
Hermosa historia....
Besos
Como dice Susana podría ser el inicio de una bonita novela.
Sigue, guapa, sigue que te veo de escritora.
Un beso muy grande de tu amiga del otro lado del charco.